Skip to content

Dossier Colegio de la Salle

1. Los orígenes del Colegio La Salle en Cuba

El Colegio La Salle fue durante décadas una de las instituciones educativas católicas más reconocidas de Cuba. Fundado bajo la tradición de los Hermanos de La Salle, el centro estaba enfocado en la formación académica y moral de jóvenes cubanos, especialmente en La Habana.

2. Un símbolo educativo y religioso

Antes de 1959, La Salle representaba prestigio académico y disciplina educativa. Miles de estudiantes pasaron por sus aulas y el colegio llegó a convertirse en una referencia importante dentro del sistema de educación privada y religiosa de la isla.

3. El impacto de la Revolución Cubana

Tras el triunfo de la Revolución, muchas instituciones religiosas y privadas fueron intervenidas por el Estado. Como ocurrió con otros colegios católicos, La Salle dejó de funcionar bajo la administración original de los Hermanos Lasallistas y pasó a formar parte de estructuras estatales.

4. El deterioro progresivo del edificio

Con el paso de los años, partes del antiguo colegio quedaron abandonadas o subutilizadas. La falta de mantenimiento provocó filtraciones, destrucción de áreas internas y el deterioro de puertas, techos y ventanas, transformando lentamente el lugar en una estructura semiruinosa.

5. De escuela a edificio abandonado

Lo que alguna vez fue un centro educativo terminó convertido en un espacio vacío y lleno de escombros. Según testimonios de quienes hoy viven allí, muchas áreas del inmueble permanecían completamente abandonadas antes de ser ocupadas por familias necesitadas.

6. El valor simbólico de La Salle

El edificio conserva una fuerte carga simbólica para muchos cubanos. Representa no solo una parte importante de la historia educativa y religiosa del país, sino también el contraste entre el pasado institucional de Cuba y las condiciones sociales actuales.

7. La llegada de las familias ocupantes

En medio de la crisis habitacional, decenas de personas comenzaron a instalarse dentro del antiguo colegio. Muchas llegaron desde provincias orientales como Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba buscando mejores condiciones de vida en La Habana.

8. Familias desplazadas por la pobreza y los ciclones

Algunos ocupantes aseguran haber perdido sus viviendas tras fenómenos naturales, mientras otros emigraron hacia la capital debido a la falta de oportunidades y el deterioro económico en sus provincias de origen.

9. Condiciones extremas de vida

Las familias viven entre filtraciones, espacios improvisados y escasez de servicios básicos. Varias zonas del edificio carecen de puertas, ventanas o condiciones mínimas de habitabilidad. Aun así, muchos afirman que no tienen otro lugar donde vivir.

10. Las amenazas de desalojo

Uno de los temas más delicados denunciados por los ocupantes son las visitas de autoridades y agentes policiales para exigirles abandonar el lugar. Varias madres aseguran haber sido amenazadas incluso con perder la custodia de sus hijos.

11. La creación de una comunidad improvisada

Pese al deterioro, los habitantes intentaron limpiar y recuperar parte del edificio. Algunos construyeron divisiones internas, colocaron puertas y organizaron pequeños espacios familiares dentro de las antiguas aulas del colegio.

12. El Colegio La Salle como reflejo de la crisis cubana

Hoy, el antiguo Colegio La Salle se ha convertido en una imagen poderosa de la realidad social cubana. Un espacio creado para educar generaciones enteras terminó funcionando como refugio de familias atrapadas por la crisis económica, la falta de vivienda y el abandono estructural.

El Colegio de La Salle, ubicado en la barriada del Vedado, fue construido por miembros de la orden fundada por Juan Bautista de La Salle en Francia a finales del siglo XVII.

En 1961 fue confiscado por el gobierno cubano a la organización religiosa. Estudié en esta enorme escuela a principios de los 90s. Ya en ese tiempo estaba bien deteriorada y llevaba por nombre Jose Ramon Rodriguez.

Mi padre también estudió en este colegio a principios del siglo 20 cuando estaba en manos de los Hermanos de La Salle. Las pocas veces que fue por algún motivo cuando yo estudiaba se negó a entrar, quedaba abrumado con el nivel de destrucción.

La última vez que se acercó a la escuela por algún asunto sobre mi, en la entrada a mi lado pensó en voz alta…”yo espero que Fidel sepa de esto”…y no entro, viro la espalda se subió al auto y se largó. Fidel Castro había estudiado en el colegio de La Salle en Santiago de Cuba.

Hace casi 10 años pase por el colegio y llamó mi atención ver personas con carretillas de construcción llenas de materiales saliendo del patio que da por 13 hacia la calle.

Entre buscando a algún responsable y aquello estaba inhóspito, solo se escuchaba el sonido de algunos pájaros que allí pernoctan que le impregnaba esa sensación de soledad . Con un amigo que me acompañó y que estudió allí también, camine asombrado por el nivel de destrucción y las chapucerías de reparaciones que al parecer se estaban llevando a cabo.

Aún se conservaban los pisos, barandas de escaleras y ventanas bastante deterioradas y las rejas. Hace unos días pasé de nuevo por casualidad cerca de la escuela y me sorprendió encontrar muchas familias malviviendo en este lugar convertido en cuartería. Ya no queda ni el piso ni las barandas de las escaleras y se han robado gran parte de las rejas del muro perimetral.

Al estar “abandonado” varias familias entraron y lo ocuparon. Lo demás es historia. Cuando hice el reportaje hace 10 años pensé que tenía salvación, hoy no hay nada que hacer. Ojalá y un día vuelva a ser ese lugar esplendoroso que en su momento fue. Al menos todavía el cantar de los pajaritos sigue vivo. Enrique de la Osa Crespo@