En los años 30, Baquero descubrió a José Lezama Lima por carta, y esa amistad marcó el resto de su vida intelectual. Se integró al grupo de escritores que giraban alrededor de la revista Orígenes (1944–1956), junto a figuras como Virgilio Piñera, Cintio Vitier y Elisio Diego. También fundó la revista Clavileño y colaboró en Espuela de Plata y Verbum.
En 1942 publicó su primer libro, Poemas, que le ganó reconocimiento inmediato, especialmente por los textos «Saúl sobre la espada» y «Testamento del pez». Este último —un canto apasionado a la ciudad de La Habana— se convirtió en uno de los poemas más queridos de la literatura cubana.
Banes, Cuba
primer libro
a España
Salamanca
Madrid